FEDERACIÓN PARAGUAYA DE AJEDREZ

EL GM ZENÓN FRANCO HOMENAJEADO EN EL CIT

CÁLIDO HOMENAJE DEL CLUB INTERNACIONAL DE TENIS A ZENÓN

Zenon Benitez Ovelar y Achucarro.jpg (53306 bytes)

El Gran Maestro Zenón Franco con el tesorero del CIT Lic.
Oscar Benítez, el Consejero Rubén Ovelar y el Presidente
del club, el Lic. Emilio Achucarro

El Gran Maestro Zenón Franco llegó al CIT acompañado por el Presidente de la FEPARAJ Ing. Julio C. Ingolotti más temprano de lo previsto. Aun así, un guardia de seguridad del club lo estaba esperando en la caseta de control de ingreso.

Cuando Zenón se hizo reconocer, el diligente guardia hizo levantar inmediatamente las barreras de ingreso al club y cuando el Gran Maestro bajó del vehículo en el cual llegó al club ya lo esperaba a un costado para guiarlo.

Mientras conducía a las visitas al Salón del Consejo, el siempre amable guardia se comunicó por radio con otro colega pidiéndole que de aviso al anfitrión: el Presidente del Club Internacional de Tenis Lic. Emilio Achucarro.

Casi al mismo tiempo que Zenón e Ingolotti llegaban al Salón del Consejo del CIT, también llegó Achucarro un poco azorado porque la ilustre visita llegó antes de lo previsto y lo había sorprendido en medio de un desafío de tenis. Fue la nota graciosa y hasta diríamos afortunada. Zenón e Ingolotti negociaron rápidamente con Achucarro que este prosiga su partido de tenis, a cambio de esperarlo no en el lujoso Salón del Consejo sino en el quincho, disfrutando de las célebres Romanitas de Surubí con Salsa Tártara del CIT que según muchos entendidos están entra las más sabrosas que puedan disfrutarse en Asunción.  Achucarro aceptó de inmediato la propuesta de los ajedrecistas y poco después él proseguía su partido inconcluso mientras Zenón y su amigo Ingolotti, que se encontraban por primera vez después de la Olimpiada de Calviá de Mallorca se ponían al día conversando y disfrutando de las Romanitas cuyo sabor hizo honor a su fama.

Poco después llegó Luis Fontclara, quien tiempo atrás realizara una de las gestiones más limpias al frente de la Federación Paraguaya de Ajedrez. Don Luis se sumó a la agradable charla y pronto empezaron a recordarse anécdotas e historias del ámbito del ajedrez. Algo importante es que el Lic. Fontclara está cada vez más convencido de retornar a la dirigencia del ajedrez, lo cual sería de gran valor, no sólo por su capacidad de trabajo sino también por su reconocida honestidad y experiencia.

Julio y Don Luis en el CIT.jpg (50731 bytes)

Ing. Julio C. Ingolotti y Luis Fontclara. La charla empezó
muy temprano.

Poco después volvió el Lic. Achucarro, ahora ya impecablemente vestido y exhalando el fresco propio de quienes acaban de salir de la reparador baño luego del deporte. El Presidente del CIT sacó a Zenón, Fontclara e Ingolotti del tunel imaginario de los recuerdos y los trasportó de la Olimpiada de Novi Sad en la cual estaban mentalmente al mundo real: una mesa para 24 personas reservada para el merecido homenaje al Gran Maestro.

Poco después llegaron los demás miembros de la Comisión Directiva del club, quienes con el Presidente Achucarro a la cabeza, pronto demostraron ser anfitriones difíciles de superar. Todos ellos, a quien luego se sumó la Sra. Carmen de  Achucarro, esposa del Presidente, estuvieron pendientes permanentemente de los invitados, prodigando todo tipo de finas atenciones que fueron la constante de una noche magnífica.

La agradable charla recorrió desde los laberintos del ajedrez, pasando por los meandros del tenis hasta inclusive el manglar de la política. En todo momento los sabrosos cortes de carne vacuna o cerdo, los filetes de surubí y las vistosas y variadas ensaladas iban renovándose regularmente. La actuación de un grupo musical que ejecutaba música retro, ponía un marco casi celestial a la agradable reunión.

En la misma se gestó el embrión de un torneo a iniciativa del Presidente Achucarro, pues se iniciaron conversaciones para organizar el año próximo un gran torneo de ajedrez con la presencia de Zenón como parte de las celebraciones del 25 aniversario del ClT. Zenón quedó encantado  con la idea.

En fin, fue una reunión inolvidable de amigos. Zenón quedó muy gratamente impresionado por la calidad de gente de los anfitriones, y se felicitó de tener tantos y tan buenos amigos.


ajedrezchico.gif (6672 bytes)

Volver a la página principal